martes, febrero 07, 2006

Un amor violento nos fulminó...


Gracias a diversos amigos que usan este espacio para expresarse me ví decidido a crear el mío propio. No puedo ni debo quedarme rezagado en estos asuntos por lo que estoy inaugurando mi blog que, dicho sea de paso, para ser sincero no sé a ciencia cierta ni que significa blog gulp!!!. Pero bueno con el uso aprenderé.
Lo importante es que para inaugurar mi espacio necesito una muy buena apertura y que mejor que dedicándolo a mi preciosa nena que acaba de nacer. ESTE ESPACIO ESTÁ DEDICADO A MI CHULA DE BONITA HIJA SOFIA QUE NACIÓ EL PASADO 23 DE ENERO, ASÍ QUE MI ETERNIDAD COMIENZA UN LUNES
Pues me llegó la hora de ser padre y aunque siempre durante los nueve meses de embarazo de Brisa (mi esposa) me sentí completamente preparado para esto la verdad es que cuando uno tiene a esa criatura entre los brazos y comienzan las desveladas y toda esa aventura de cargarla, alimentarla, dormirla y comenzar de nuevo, esa arrogancia tuya se viene abajo por completo y te das cuenta de lo inexperto que eres en la vida. Creo que en realidad uno nunca está preparado para tan semejante reponsabilidad así que apenas y a penas estoy en el proceso de saberme maduro y listo para afrontar esta suerte de empresa que significa ser papa.
El día que nació la princess Sofía todo era felicidad y algarabía, obvio ella era la sensación y el mundo nuestro giraba en torno a ella. Recordé la canción "Amor violento" de los tres y quise cantársela en ese momento: "Cuando por primera vez te ví supe que el cielo era para tí y para mí, nunca más podré dormir, nunca más podré soñar con alguien que no seas tú. Gastaré toda mi vida en comprar la tuya y más. Por que un amor violento nos desnudó, un amor violento nos fulminó" y miles de ideas pasaban por mi mente en clara referencia al futuro de mi Daughter cuando de repente comenzó a llorar "la realidad" y desperté del letargo en que me sumí nueve meses: Estuve todo este tiempo tan ocupado pensando en las cosas buenas que enseñaría a Sofía, en la escuela a la que asistiría, en la danza, en la música, en los libros que leería, en todo....... excepto en pensar que haría yo cuando mi hija llorara de manera inconsolable por la noche.
Ahora ya nos acostumbramos un poquito más a este cambio, ya sabemos que cada tres horas, sea de día o de noche Sofía debe comer y lo hemos afrontado a tal grado que esta actividad por simple que parezca llega a absorver por completo nuestro tiempo y no importa nada más; la música, el fut bol, el cine, los libros, todo se va al carajo y pasa a un segundo plano. Arrepentido??? para nada.... ya habrá tiempo para escuchar la música, ver el fut bol, ir al cine o leer un libro al lado de Sofía.