Echemos campanas al vuelo
La última entrada que hice a este blog fue, veamos... hace dos años. Para ser sinceros había perdido el interés de esta práctica por lo que había abandonado y casi olvidado este espacio. Sin embargo el día de hoy vuelvo a escribir pensando que seguramente ya nadie leerá esta entrada por el simple hecho de que mi sitio se ha quedado obsoleto y aunque estoy convencido de que no habrá lectores para estas líneas, eso es algo que simplemente me tiene sin cuidado por lo que en consecuencia puedo decir que estas palabras las estoy escribiendo para mí mismo. En honor a otra persona pero para mí (y tal vez mi familia). Sirva entonces esto como una catársis para desahogar el gran dolor que siento por la pérdida de mi gran amigo Luis Eduardo Franco Rocha quien falleció el pasado 18 de Mayo.
El detalle que me hizo tomar la desición de escribir esto es que ví en internet un video tributo a este personaje que aprecié tanto y sacudió mis emociones de tal manera que no supe que hacer para desaparecer el desconcierto que sentí al ver esa cara tan conocida y saber que jamás la volveré a tener frente a mí . Luis Eduardo y yo compartimos el mismo salón de clases durante la primaria y la secundaria en el Centro Educativo de Querétaro, institución de no muy buena reputación debido a la pésima conducta de sus alumnos, sin embargo, y pese a que en verdad teníamos muy mala conducta, el único valor que tal vez predicamos durante nueve años fue el de la amistad incondicional, razón por la cual aún hoy después de 25 años seguimos considerándonos grandes amigos aún cuando nos nos veamos muy seguido. Luis siempre fue un niño de caracter desfachatado, arriesgado en sus desiciones desde entonces, propenso a querer llamar la atención en todo momento (y siempre terminaba haciéndolo) con el ímpetu que la juventud puede dar, siempre bromista y en extremo sociable, creo que él era único de entre los compañeros que conocía a todos los papás de cada uno, mis padres por su parte creo que sentían simpatía por él ya que dos o tres veces por semana estaba en mi casa. Durante esta época él fué mi mejor amigo y estoy convencido de que hubo mucho más personas que consideraban a Luis su mejor amigo, así era él, siempre dispuesto a ofrecer el carácter o la forma de ser que esperas en un buen amigo.
En estos momentos siempre la gente suele decir "no te olvidaremos nunca" y eso se vuelve algo vacío carente de sentimiento por lo que es una frase a la que no suelo recurrir. Sin embargo hoy debo tragarme mis palabras y asegurar que, amigo mío nunca te olvidaré por que aunque el tiempo siempre borra las memorias tú eres parte de mi infancia y mi juventud estuviste ahí como mis piernas y mis brazos y eso sencillamente no se puede olvidar.
Así pues amigo mío desde este rincón virtual te doy esta especie de reconocimiento de mí y para mí, confiando que donde sea que te encuentres tendrás como valuarte estos recuerdos míos que te ofrezco desde el corazón. Desde cuando te conocí a los 6 años y comenzamos juntos la aventura de la primaria, como cuando algún día quisimos formar un club en un terreno baldío detrás de la escuela, o cuando compartimos las victorias deportivas en voley ball (¿recuerdas ese torneo que ganamos y el premio que obtuviste eh??), o cuando (válgame Dios) asistimos a ese concurso de escoltas militares y éramos los únicos participantes hombres, o los largos veranos en que asistíamos diario al parque para ver y conocer niñas. Y por último cuando fuimos campaneros en la iglesia de San Francisco y allá arriba jugábamos a...... bah!!! tú recuerdas bien todo y justo ahí es donde más te recuerdo (tal vez por que fue una de las últimas veces que estuvimos juntos como los grandes amigos que fuimos) sentado junto a mí al filo del campanario platicando cosas de niños y queriendo ya ser hombres y de alguna manera despidiéndonos para que cada cuál siguiera con su vida cada quien por su camino.
¡ECHEMOS PUES LAS CAMPANAS AL VUELO! que quiero celebrar la vida de un amigo que murió, que quiero darle a manera de despedida esta alegría de la que nos contagió y te ofrezco humildemente desde este mi espacio este videoclip en homenaje a tí y la lágrima que derramé...
Espero que para tí La Eternidad por fin comience un lunes

